La batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht de la Alemania nazi y sus aliados del Eje por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, actual Volgogrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943. La batalla se desarrolló en el transcurso de la invasión alemana de la Unión Soviética en el marco de la Segunda Guerra Mundial.Con bajas estimadas en más de dos millones de personas entre soldados
de ambos bandos y civiles soviéticos, la batalla de Stalingrado es
considerada la más sangrienta de la historia de la humanidad. La grave
derrota de la Alemania nazi y sus aliados en esta ciudad significó un
punto clave y de severa inflexión en los resultados finales de la guerra y representa el principio del fin del nazismo en Europa,pues la Wehrmacht nunca recuperaría su fuerza anterior ni obtendría más victorias estratégicas en el Frente Oriental
La ofensiva alemana para capturar Stalingrado comenzó a finales del verano de 1942, en el marco de la Operación Azul o Fall Blau, un intento por parte de Alemania de tomar los pozos petrolíferos del Cáucaso. Un masivo bombardeo de la Luftwaffe
redujo buena parte de la ciudad a escombros, mientras las tropas
terrestres del Eje debían tomar la ciudad edificio por edificio, en lo
que ellos denominaron «Rattenkrieg» ('guerra de ratas'). A pesar de
lograr controlar la mayor parte de la ciudad, la Wehrmacht nunca fue
capaz de derrotar a los últimos defensores soviéticos que se aferraban
tenazmente a la orilla oeste del río Volga, que dividía la ciudad en dos. En noviembre de 1942 una gran contraofensiva soviética embolsó al 6º Ejército Alemán del general Paulus dentro de Stalingrado, no logrando escapar del cerco por la negativa de Hitler a renunciar a
la toma de la ciudad. Este cerco, llamado por los alemanes «Der Kessel»
('el caldero'), significó el embolsamiento de 250 000 soldados,
debilitados rápidamente a causa del hambre, el frío y los continuos
ataques soviéticos. Los constantes fracasos alemanes por intentar romper
el cerco harían, contra las órdenes de Hitler, que Friedrich Paulus rindiera su 6º Ejército en febrero de 1943.
La derrota alemana en Stalingrado confirmó lo que muchos expertos
militares sospechaban: las fuerzas alemanas no eran lo suficientemente
poderosas en logística de abastecimiento como para mantener una ofensiva
en un frente que se extendía desde el mar Negro hasta el océano Ártico. Esto se confirmaría poco después en el nuevo revés que Alemania sufriría en la batalla de Kursk.
El fracaso militar convenció a muchos oficiales de que Hitler estaba
llevando a Alemania al desastre, acelerándose los planes para su
derrocamiento y dando como resultado el atentado contra Hitler de 1944. La ciudad de Stalingrado recibiría el título de Ciudad Heroica.
lunes, 21 de septiembre de 2015
Frente oriental (abril de 1941 – enero de 1942)
La batalla de Grecia y la Invasión de Yugoslavia
retrasaron la invasión alemana seis semanas críticas, como
posteriormente se puso de manifiesto. Tres Grupos de Ejército alemanes,
junto con otras unidades militares del Eje, que sumaban unos 3,5
millones de hombres, se lanzaron a la invasión de la Unión Soviética el 22 de junio de 1941. El Grupo de Ejércitos Norte estaba desplegado en Prusia Oriental y estaba compuesto por los ejércitos de infantería 18.º y 16.º y un ejército Panzer, el 4.º
al mando de los generales Busch, Von Küchler y Hoepner, todos bajo las
órdenes del mariscal Ritter Von Leeb, apoyados por la 1.ª Flota aérea
del general Koller totalizando 450 000 combatientes del Eje. Sus
objetivos principales eran el asegurar los estados bálticos y tomar Leningrado.
Oponiéndose al Grupo de Ejércitos Norte estaban tres Ejércitos
soviéticos compuestos por 450 000 hombres en un principio, pero con las
nuevas movilizaciones se aumentó el número a 600 000 al mando del
mariscal Voroshilov. Los alemanes lanzaron sus 600 tanques contra el
punto de contacto de los dos Ejércitos soviéticos en ese sector. El
objetivo del 4.º Ejército Panzer era cruzar los ríos Niemen y Dvina, que eran los dos mayores obstáculos en la ruta hacia Leningrado.
En el primer día, los tanques cruzaron el río Niemen y penetraron
80 kilómetros. Cerca de Rasienai, los Panzers fueron contraatacados por
300 tanques soviéticos. Los alemanes tardaron 4 días en rodear y
destruir a los tanques soviéticos. Los Panzers, cruzaron después el Río
Dvina cerca de Dvinsk.
Los alemanes estaban ahora a una distancia suficiente como para
atacar Leningrado; sin embargo, Hitler ordenó a los Panzers mantener su
posición mientras los Ejércitos de infantería los alcanzaban. Las
órdenes de mantener la posición durarían cerca de una semana, dando
tiempo suficiente a los soviéticos para que fortaleciesen sus defensas
alrededor de Leningrado. Los soviéticos recibieron apoyo de la flota
soviética del Báltico, hasta que los Stukas alemanes lograron hundir a
los acorazados Marat y Revolución de Octubre. Después de
que Hitler dio la orden de ataque el 4.º Ejército Panzer trató de
perforar la plaza desde el 10 de agosto hasta el 8 de septiembre.
Voroshilov movilizó a toda la población civil para evitar que la ciudad
cayera lo cual consiguió con enormes pérdidas que oscilan entre 500 000 y
1 500 000 de bajas en el bando soviético solamente.
El Grupo de Ejércitos Centro estaba desplegado en Polonia y comprendía a los ejércitos 9.º, al mando del general Strauss, 4.º, al mando del general Von Kluge, al 2.º, comandado por el general Von Weichs, y dos ejércitos Panzer, el 2.º y el 3.º, bajo las órdenes de los generales Guderian y Hoth respectivamente, todos a su vez dirigidos por el mariscal Fedor von Bock. Su objetivo principal era la captura de Moscú. Oponiéndose al Grupo de Ejércitos del Centro estaban cuatro Ejércitos soviéticos con 3 500 tanques, bajo el mando del mariscal Timoshenko. Los soviéticos ocupaban un saliente que se introducía en territorio alemán con su centro en Bialystok. Más allá de Bialystok, estaba Minsk que era un nudo de ferrocarriles clave y que guardaba la principal autopista a Moscú. El 3.º Ejército Panzer penetró a través de la unión de los dos Ejércitos soviéticos desde Prusia y cruzó el río Niemen, y el 2.º Ejército Panzer cruzó el río Bug desde el sur para lo cual se emplearon 80 tanques capaces de caminar bajo el agua. Mientras atacaban los Panzers, los ejércitos de infantería golpeaban en el saliente y rodeaban a las tropas soviéticas en Bialystok. El objetivo de los Ejércitos Panzer era encontrarse en Minsk e impedir una retirada soviética. El 27 de junio, tras 5 días de operaciones, los Ejércitos Panzer II y III se encontraron en Minsk habiendo avanzado 350 kilómetros en territorio soviético. En la enorme bolsa entre Minsk y la frontera polaca estaban rodeadas 32 Divisiones de Infantería soviéticas y 8 Divisiones de tanques, totalizando 400 000 soldados soviéticos con más de 3 500 tanques (tres veces más que los atacantes) y 2 000 cañones que fueron atacados sin piedad envueltas en un triángulo que inicialmente tenía 300 km de lado.
La batalla de cerco duró 14 días, del 27 de junio al 10 de julio, y
al desplomarse la resistencia fueron capturados 323 898 soldados
soviéticos, aunque consiguieron escapar unos 250 000 más, capturaron o
destruyeron 3 332 tanques y 1 909 cañones (más del total de tanques
enviados a la lucha por Francia); el aniquilamiento de esa cantidad de
material blindado dio confianza al mando alemán, ya que los tanques
disponibles de Alemania para la invasión de Rusia eran solamente 2 434, y
se creyó que se había logrado acabar con la mayoría del blindaje
soviético, lo que en realidad era falso, pues el Ejército Rojo tenía una
imponente masa de 20 000 máquinas para 1941, aunque debemos matizar que
el 92 % de esos carros eran viejos tanques de los años 30 que en la
primera semana se averiaron casi el 50 % de ellos debidos a problemas
mecánicos, donde el 90 % de los T-35 se averiaron sin luchar, solo un 5 % eran T-34s y un 3 % KV-1s.
En ese mismo tiempo la Luftwaffe había organizado 2 800 aviones en tres
flotas comandados por Loehr, Kesselring y Keller. En los primeros días
de lucha numerosas escuadrillas de tres bombarderos se internaron en
suelo soviético volando casi a ras de suelo y sin cruzar ciudades para
atacar los principales aeródromos en un radio de 300 km. En esos dos
primeros días de lucha se reportaron 2.700 aviones derribados o
destruidos en sus bases, pero tras ocupar los aeródromos por tierra se comprobó que fueron destruidos 2.700 aparatos, de los cuales unos 1 800 en el primer día.
La línea con cruces marca el frente al iniciarse la contraofensiva
invernal soviética. La línea negra no interrumpida muestra las ganancias
de dicha ofensiva.
El Grupo de Ejércitos Centro estaba desplegado en Polonia y comprendía a los ejércitos 9.º, al mando del general Strauss, 4.º, al mando del general Von Kluge, al 2.º, comandado por el general Von Weichs, y dos ejércitos Panzer, el 2.º y el 3.º, bajo las órdenes de los generales Guderian y Hoth respectivamente, todos a su vez dirigidos por el mariscal Fedor von Bock. Su objetivo principal era la captura de Moscú. Oponiéndose al Grupo de Ejércitos del Centro estaban cuatro Ejércitos soviéticos con 3 500 tanques, bajo el mando del mariscal Timoshenko. Los soviéticos ocupaban un saliente que se introducía en territorio alemán con su centro en Bialystok. Más allá de Bialystok, estaba Minsk que era un nudo de ferrocarriles clave y que guardaba la principal autopista a Moscú. El 3.º Ejército Panzer penetró a través de la unión de los dos Ejércitos soviéticos desde Prusia y cruzó el río Niemen, y el 2.º Ejército Panzer cruzó el río Bug desde el sur para lo cual se emplearon 80 tanques capaces de caminar bajo el agua. Mientras atacaban los Panzers, los ejércitos de infantería golpeaban en el saliente y rodeaban a las tropas soviéticas en Bialystok. El objetivo de los Ejércitos Panzer era encontrarse en Minsk e impedir una retirada soviética. El 27 de junio, tras 5 días de operaciones, los Ejércitos Panzer II y III se encontraron en Minsk habiendo avanzado 350 kilómetros en territorio soviético. En la enorme bolsa entre Minsk y la frontera polaca estaban rodeadas 32 Divisiones de Infantería soviéticas y 8 Divisiones de tanques, totalizando 400 000 soldados soviéticos con más de 3 500 tanques (tres veces más que los atacantes) y 2 000 cañones que fueron atacados sin piedad envueltas en un triángulo que inicialmente tenía 300 km de lado.
La Guerra en Africa
En el norte de África, las fuerzas de Rommel avanzaron rápidamente hacia el este, poniendo sitio al vital puerto de Tobruk. Fueron derrotados dos intentos Aliados por liberar Tobruk, pero una ofensiva mayor a fines de año (Operación Crusader) rechazó a las fuerzas de Rommel después de intensos combates.
La guerra entre las armadas Aliada e italiana cambió decisivamente a favor de los Aliados el 28 de marzo de 1941, cuando los barcos del almirante Andrew Browne Cunningham encontraron a la flota principal italiana al sur del Cabo Matapán, en el extremo sur de la Grecia continental. Con un coste de un par de aviones derribados, los Aliados hundieron cinco cruceros italianos y tres destructores, y dañaron al moderno acorazado Vittorio Veneto. La Marina italiana fue anulada como fuerza de combate y la tarea Aliada de transportar tropas a través del Mediterráneo hacia Grecia se vio facilitada.
El 6 de abril de 1941, fuerzas alemanas, italianas, húngaras y búlgaras invadieron Yugoslavia, acabando con la rendición del ejército yugoslavo el 17 de abril y con la creación de un estado títere en Croacia y Serbia. También el 6 de abril, Alemania invadió Grecia desde Bulgaria. El ejército griego defendiendo la línea Metaxas, fue superado en número y en capacidad de maniobra por el rápido avance alemán a través de Yugoslavia y colapsó. Atenas cayó el 27 de abril, aunque el Reino Unido consiguió evacuar unos 50 000 soldados, especialmente a Creta.
La resistencia comenzó en Yugoslavia a mediados de 1941, centrada en dos movimientos: los partisanos comunistas, AVNOJ, liderados por Tito, y el grupo realista Chetniks, liderado por Draza Mihailovic. Los dos grupos paramilitares cooperaron brevemente en 1941, pero se enfrentaron pronto, cuando los chetniks asumieron un papel más ambivalente, poniéndose frecuentemente del lado de las fuerzas de ocupación, y en contra de los comunistas.
En abril-mayo de 1941, hubo una corta guerra en Irak que resultó en una renovación de la ocupación británica. En junio, fuerzas Aliadas invadieron Siria y el Líbano, y capturaron Damasco el 17 de junio. Más tarde, en agosto, tropas del Reino Unido y del Ejército Rojo ocuparon el neutral Irán, asegurando su petróleo y una línea de suministro por el sur para la Unión Soviética.
Al comienzo de 1942, las fuerzas Aliadas en el norte de África fueron debilitadas al mandar destacamentos al Lejano Oriente. Rommel una vez más recapturó Bengasi. Entonces derrotó a los Aliados en la batalla de Gazala y conquistó Tobruk, haciendo miles de prisioneros y apoderándose de grandes cantidades de suministros, antes de continuar más profundamente dentro de Egipto.
La Primera Batalla del Alamein tuvo lugar en julio de 1942. Las fuerzas Aliadas se habían retirado al último punto defendible antes de Alejandría y el canal de Suez. El Afrika Korps, sin embargo, había agotado sus suministros y los defensores pararon su empuje. La Segunda Batalla de El Alamein ocurrió entre el 23 de octubre y el 3 de noviembre. El Teniente General Bernard Montgomery estaba al mando de las fuerzas Aliadas conocidas como el 8.º Ejército. Los Aliados iniciaron entonces su ofensiva y, a pesar de una dura resistencia inicial de los italianos y alemanes, triunfaron al final. Después de la derrota alemana en El Alamein, las fuerzas del Eje efectuaron con éxito una retirada estratégica hacia Túnez.
La Operación Torch fue efectuada por los Estados Unidos, Gran Bretaña y las fuerzas de la Francia libre el 8 de noviembre de 1942, para ganar el control del Norte de África a través de desembarcos simultáneos en Casablanca, Orán y Argelia, seguidos unos pocos días después por un desembarco en Bône, la puerta de entrada a Túnez. Las fuerzas locales de la Francia de Vichy opusieron una resistencia mínima antes de someterse a la autoridad de la Francia libre del general Henri Giraud. Como represalia, Hitler invadió y ocupó la Francia de Vichy, mientras Mussolini ocupó Córcega y la costa azul francesa hasta el Ródano. Las fuerzas alemanas e italianas, que habían ocupado Túnez, fueron cogidas en un movimiento de pinza por los avances Aliados, desde Argelia en el oeste y desde Libia en el este. La victoria táctica de Rommel contra las fuerzas inexpertas de los estadounidenses en la batalla del paso de Kasserine, sólo pospuso un tiempo la eventual rendición de las fuerzas del Eje en el Norte de África en mayo de 1943.
La guerra entre las armadas Aliada e italiana cambió decisivamente a favor de los Aliados el 28 de marzo de 1941, cuando los barcos del almirante Andrew Browne Cunningham encontraron a la flota principal italiana al sur del Cabo Matapán, en el extremo sur de la Grecia continental. Con un coste de un par de aviones derribados, los Aliados hundieron cinco cruceros italianos y tres destructores, y dañaron al moderno acorazado Vittorio Veneto. La Marina italiana fue anulada como fuerza de combate y la tarea Aliada de transportar tropas a través del Mediterráneo hacia Grecia se vio facilitada.
El 6 de abril de 1941, fuerzas alemanas, italianas, húngaras y búlgaras invadieron Yugoslavia, acabando con la rendición del ejército yugoslavo el 17 de abril y con la creación de un estado títere en Croacia y Serbia. También el 6 de abril, Alemania invadió Grecia desde Bulgaria. El ejército griego defendiendo la línea Metaxas, fue superado en número y en capacidad de maniobra por el rápido avance alemán a través de Yugoslavia y colapsó. Atenas cayó el 27 de abril, aunque el Reino Unido consiguió evacuar unos 50 000 soldados, especialmente a Creta.
La resistencia comenzó en Yugoslavia a mediados de 1941, centrada en dos movimientos: los partisanos comunistas, AVNOJ, liderados por Tito, y el grupo realista Chetniks, liderado por Draza Mihailovic. Los dos grupos paramilitares cooperaron brevemente en 1941, pero se enfrentaron pronto, cuando los chetniks asumieron un papel más ambivalente, poniéndose frecuentemente del lado de las fuerzas de ocupación, y en contra de los comunistas.
En abril-mayo de 1941, hubo una corta guerra en Irak que resultó en una renovación de la ocupación británica. En junio, fuerzas Aliadas invadieron Siria y el Líbano, y capturaron Damasco el 17 de junio. Más tarde, en agosto, tropas del Reino Unido y del Ejército Rojo ocuparon el neutral Irán, asegurando su petróleo y una línea de suministro por el sur para la Unión Soviética.
Al comienzo de 1942, las fuerzas Aliadas en el norte de África fueron debilitadas al mandar destacamentos al Lejano Oriente. Rommel una vez más recapturó Bengasi. Entonces derrotó a los Aliados en la batalla de Gazala y conquistó Tobruk, haciendo miles de prisioneros y apoderándose de grandes cantidades de suministros, antes de continuar más profundamente dentro de Egipto.
La Primera Batalla del Alamein tuvo lugar en julio de 1942. Las fuerzas Aliadas se habían retirado al último punto defendible antes de Alejandría y el canal de Suez. El Afrika Korps, sin embargo, había agotado sus suministros y los defensores pararon su empuje. La Segunda Batalla de El Alamein ocurrió entre el 23 de octubre y el 3 de noviembre. El Teniente General Bernard Montgomery estaba al mando de las fuerzas Aliadas conocidas como el 8.º Ejército. Los Aliados iniciaron entonces su ofensiva y, a pesar de una dura resistencia inicial de los italianos y alemanes, triunfaron al final. Después de la derrota alemana en El Alamein, las fuerzas del Eje efectuaron con éxito una retirada estratégica hacia Túnez.
La Operación Torch fue efectuada por los Estados Unidos, Gran Bretaña y las fuerzas de la Francia libre el 8 de noviembre de 1942, para ganar el control del Norte de África a través de desembarcos simultáneos en Casablanca, Orán y Argelia, seguidos unos pocos días después por un desembarco en Bône, la puerta de entrada a Túnez. Las fuerzas locales de la Francia de Vichy opusieron una resistencia mínima antes de someterse a la autoridad de la Francia libre del general Henri Giraud. Como represalia, Hitler invadió y ocupó la Francia de Vichy, mientras Mussolini ocupó Córcega y la costa azul francesa hasta el Ródano. Las fuerzas alemanas e italianas, que habían ocupado Túnez, fueron cogidas en un movimiento de pinza por los avances Aliados, desde Argelia en el oeste y desde Libia en el este. La victoria táctica de Rommel contra las fuerzas inexpertas de los estadounidenses en la batalla del paso de Kasserine, sólo pospuso un tiempo la eventual rendición de las fuerzas del Eje en el Norte de África en mayo de 1943.
El Mediterráneo (abril de 1940 – mayo de 1943)
El control del sur de Europa, el mar Mediterráneo y de África del Norte era importante debido a que el Imperio británico dependía del tráfico marítimo a través del canal de Suez.
Si el canal caía en las manos del Eje o si la Royal Navy perdía el
control del Mediterráneo, entonces el transporte entre el Reino Unido,
la India, y Australia tendría que efectuarse alrededor del cabo de Buena Esperanza, un incremento de miles de millas.
Así, tras la rendición francesa, los británicos atacaron
a la Armada Francesa anclada en el Norte de África en julio de 1940,
por temor a que pudiese caer en manos alemanas, incrementando así su
potencial naval y dificultando la posición británica. Esto contribuyó a
un distanciamiento en las relaciones anglo-francesas durante los años
siguientes. Con la flota francesa destruida, la Royal Navy combatió
contra la flota italiana por la supremacía en el Mediterráneo desde sus
fuertes bases en Gibraltar, Malta y Alejandría (Egipto). En África, las tropas italianas invadieron y capturaron la Somalilandia Británica en agosto.
Italia invadió Grecia el 28 de octubre de 1940, desde Albania, entonces ocupada por Italia, pero fue rechazada rápidamente. A mediados de diciembre, el ejército Griego avanzó incluso hacia el sur de Albania, ocupando así en la campaña a 530 000 soldados italianos. Mientras tanto, en cumplimiento de la garantía británica dada a Grecia, la Royal Navy atacó a la flota italiana el 11 de noviembre de 1940. Aviones torpederos partidos desde los portaaviones británicos atacaron a la flota italiana en Tarento, un puerto del sur. Un acorazado fue hundido y se pusieron temporalmente fuera de servicio otros buques. El éxito de los torpedos aéreos en Tarento, fue visto con mucho interés por el jefe naval japonés, Isoroku Yamamoto, que estaba ponderando los medios para neutralizar a la Flota del Pacífico de los Estados Unidos. La Grecia continental, cuyas mejores tropas se habían desgastado en contra de Italia en Albania, cayó finalmente ante una invasión alemana desde el nordeste, a través de Bulgaria.
Las tropas italianas pasaron Egipto desde Libia para atacar las bases británicas en septiembre de 1940, comenzando así la Campaña en África del Norte. El objetivo era la captura del canal de Suez. Las fuerzas británicas, indias, y australianas contraatacaron en la Operación Compass, que terminó en 1941, cuando numerosas fuerzas australianas y de Nueva Zelanda (ANZAC) fueron transferidas a Grecia para defenderla del ataque alemán. Las fuerzas alemanas (conocidas más tarde como el Afrika Korps) bajo el mando del general Erwin Rommel desembarcaron en Libia en febrero de 1941 para renovar el asalto contra Egipto.
Alemania también invadió Creta, operación importante por el uso a gran escala de las tropas paracaidistas alemanas. Creta estaba defendida por unos 11 000 griegos y 28 000 tropas del ANZAC, que habían escapado hacía poco de Grecia sin su artillería y sus vehículos. Los alemanes atacaron los tres aeropuertos principales de la isla en Maleme, Rétino y Candía. Después de un día de lucha, no se había alcanzado ninguno de los objetivos y los alemanes habían sufrido bajas devastadoras. Los planes alemanes estaban en desorden y el comandante alemán, el general Kurt Student, estaba contemplando el suicidio. Durante el día siguiente, gracias a la mala comunicación y del fallo de los comandantes Aliados en comprender la situación, el aeropuerto de Maleme en el oeste de Creta cayó en poder de los alemanes. La pérdida de Maleme hizo que los alemanes pudiesen hacer llegar refuerzos pesados transportados en avión con los que arrollar a las fuerzas Aliadas en la isla. Sin embargo, en vista de las fuertes bajas sufridas por los paracaidistas, Hitler prohibió realizar más operaciones aerotransportadas.
El acorazado francés Strasbourg bajo fuego de buques británicos durante la batalla de Mers el-Kebir (3 de julio de 1940).
Italia invadió Grecia el 28 de octubre de 1940, desde Albania, entonces ocupada por Italia, pero fue rechazada rápidamente. A mediados de diciembre, el ejército Griego avanzó incluso hacia el sur de Albania, ocupando así en la campaña a 530 000 soldados italianos. Mientras tanto, en cumplimiento de la garantía británica dada a Grecia, la Royal Navy atacó a la flota italiana el 11 de noviembre de 1940. Aviones torpederos partidos desde los portaaviones británicos atacaron a la flota italiana en Tarento, un puerto del sur. Un acorazado fue hundido y se pusieron temporalmente fuera de servicio otros buques. El éxito de los torpedos aéreos en Tarento, fue visto con mucho interés por el jefe naval japonés, Isoroku Yamamoto, que estaba ponderando los medios para neutralizar a la Flota del Pacífico de los Estados Unidos. La Grecia continental, cuyas mejores tropas se habían desgastado en contra de Italia en Albania, cayó finalmente ante una invasión alemana desde el nordeste, a través de Bulgaria.
Las tropas italianas pasaron Egipto desde Libia para atacar las bases británicas en septiembre de 1940, comenzando así la Campaña en África del Norte. El objetivo era la captura del canal de Suez. Las fuerzas británicas, indias, y australianas contraatacaron en la Operación Compass, que terminó en 1941, cuando numerosas fuerzas australianas y de Nueva Zelanda (ANZAC) fueron transferidas a Grecia para defenderla del ataque alemán. Las fuerzas alemanas (conocidas más tarde como el Afrika Korps) bajo el mando del general Erwin Rommel desembarcaron en Libia en febrero de 1941 para renovar el asalto contra Egipto.
Alemania también invadió Creta, operación importante por el uso a gran escala de las tropas paracaidistas alemanas. Creta estaba defendida por unos 11 000 griegos y 28 000 tropas del ANZAC, que habían escapado hacía poco de Grecia sin su artillería y sus vehículos. Los alemanes atacaron los tres aeropuertos principales de la isla en Maleme, Rétino y Candía. Después de un día de lucha, no se había alcanzado ninguno de los objetivos y los alemanes habían sufrido bajas devastadoras. Los planes alemanes estaban en desorden y el comandante alemán, el general Kurt Student, estaba contemplando el suicidio. Durante el día siguiente, gracias a la mala comunicación y del fallo de los comandantes Aliados en comprender la situación, el aeropuerto de Maleme en el oeste de Creta cayó en poder de los alemanes. La pérdida de Maleme hizo que los alemanes pudiesen hacer llegar refuerzos pesados transportados en avión con los que arrollar a las fuerzas Aliadas en la isla. Sin embargo, en vista de las fuertes bajas sufridas por los paracaidistas, Hitler prohibió realizar más operaciones aerotransportadas.
Frente occidental (mayo – septiembre de 1940)
Los alemanes acabaron la «guerra de broma» el 10 de mayo de 1940, cuando invadieron Luxemburgo, Bélgica, los Países Bajos y Francia. Los Países Bajos fueron arrollados rápidamente y la ciudad neerlandesa de Róterdam fue destruida en un bombardeo aéreo. La Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) y el Ejército Francés, avanzaron hacia el norte de Bélgica y planeaban hacer una guerra móvil en el norte, mientras mantenían un frente continuo y estático a lo largo de la Línea Maginot más al sur. Los planes Aliados fueron
desbaratados inmediatamente por el más clásico e importante ejemplo en la historia de la Blitzkrieg.
En la primera fase de la invasión, Fall Gelb, el Panzergruppe von Kleist de la Wehrmacht, se precipitó a través de las Ardenas, una región con espesos bosques que los Aliados habían pensado que sería impenetrable para un ejército mecanizado moderno. Los alemanes rompieron la línea francesa en Sedán, sostenida por reservistas más que por tropas de primera línea, para luego girar hacia el oeste a través del norte de Francia hacia el Canal de la Mancha, dividiendo en dos a los Aliados.
La BEF y las fuerzas Francesas, rodeadas en el norte, fueron evacuadas desde Dunkerque en la Operación Dinamo. La operación fue una de las evacuaciones más grandes de la historia militar, cuando 338 000 soldados británicos, franceses y belgas fueron evacuados a través del Canal de la Mancha en barcos de guerra y civiles.
La batalla de Francia (mayo-junio de 1940).
Alemania había empezado los preparativos en el verano de 1940 para invadir el Reino Unido en la Operación León Marino. Muchos de los suministros y de las armas pesadas del ejército británico se habían perdido en Dunkerque. Los alemanes no tenían ninguna esperanza de batir a la Marina Real Británica, pero pensaron que tendrían una oportunidad de éxito si podían alcanzar la superioridad aérea. Para hacerlo, tenían que suprimir primero a la Royal Air Force (RAF). Fue entonces, cuando se inició un combate aéreo a finales del verano de 1940 entre alemanes y británicos que llegó a conocerse como la batalla de Inglaterra. La Luftwaffe (Fuerza Aérea de Alemania) tomó como objetivo inicialmente a los aeródromos y estaciones de radar del RAF Fighter Command (Mando de Cazas de la RAF).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)